El CAE no fue un accidente. Fue una decisión de política pública con consecuencias que hoy se pagan literalmente.

Autor: Equipo Editorial forocae.cl

1. El problema real que intentó resolver

En 2005, Chile tenía una tasa de cobertura de educación superior en torno al 40%. Muchos jóvenes de sectores medios no podían acceder porque no reunían los requisitos de las becas y no tenían dinero para pagar los aranceles de contado. El CAE fue la respuesta: democratizar el acceso usando el crédito bancario, con el Estado como garante.

2. El modelo que eligió

En vez de financiar directamente la educación con recursos del Estado —como hacen Alemania, los países nórdicos o, parcialmente, Argentina— Chile eligió meter a la banca privada como intermediaria. Los bancos prestan, el Estado avala. Si el deudor no paga, el Estado paga al banco y luego le cobra al deudor. El negocio del banco está garantizado. El riesgo lo corre el Estado y, en última instancia, el estudiante.

3. Lo que nadie calculó bien

La deuda en UF crece con la inflación. Una persona que estudió cinco años y tardó en encontrar trabajo estable puede haber visto crecer su deuda incluso pagando regularmente. A esto se suman los intereses, las comisiones y el hecho de que muchas carreras no generan los ingresos suficientes para absorber la cuota mensual sin sacrificar calidad de vida.

4. El punto de quiebre

A marzo de 2026 hay más de 550.000 deudores en mora, con una deuda total que supera los $4 billones. El Estado ha tenido que desembolsar cerca de US$500 millones anuales para cubrir a los bancos por los impagos. El sistema que debía resolver el acceso a la educación se convirtió en la mayor crisis de deuda de la historia educativa chilena.

5. El presente sin solución a la vista

El proyecto FES, que proponía terminar con el CAE y condonar parte de las deudas, no logró convertirse en ley. El gobierno actual impulsa el cobro, no la condonación. Los deudores están solos frente a la TGR y a un sistema legal que los pone en desventaja. Forocae.cl existe, entre otras cosas, para que al menos no estén desinformados.

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